Aforismo

El canibalismo podría entenderse como: 
Respeto a la vida de otras especies, distintas a la humana.

Cita

-¿Cuando cambió la mirada? 
-¿Hace 10 años? ¿15 años? ¿Tal ves 50? ¿Antes de la televisión? Es un misterio.
-Más concretamente.
-Antes de la preeminencia de la televisión.
-¿Sobre qué? ¿Sobre la actualidad?
-Sobre la vida.
-Si. Tengo la impresión de que nuestra mirada se convirtió en un programa controlado, subvencionado. La imagen, es lo único que puede negar a la nada; pero también es la mirada de la nada sobre nosotros.

JLG

Más Tiempo

¡Lo que odio es tener tiempo!
Tener que mirar al reloj porque tengo que llegar a algún lugar o tengo que verme con alguien en algún lugar. Odio la prisa, que me apura, que me empuja... su toque me incomoda, me arranca de la tierra como si fuera yo un cacto a la mitad del inmenso desierto que no quiere más que recibir el sol de día y mirar la noche, de noche.

Mirar mi paisaje
Mirar el inmenso paisaje... sin verme. 
Ser todo al mismo tiempo, ser perpetuo; 
espacialmente inmenso.

Una Lancha

Mira... Dice ella con el rostro angelical de una aparente honestidad, dirigiéndose al paisaje lacustre que por fin se pinta ante sus ojos completo. Hace tiempo que dejamos atrás la orilla de la ribera, este lugar es inmenso, me asusta un poco.

-¿Trajiste las provisiones que planeamos para el viaje? Pregunta él, sabiendo que la mujer ha llevado con ella todo lo necesario. 

Ella lo mira sin decir nada.

Ya han dejado el borde y pronto la veta del río los conducirá hasta el mar.

-Está bien, solo quería saber que todo iba en orden- Responde él. -Por cierto, espero que este navío esté libre de cualquier fuga, odio esos pequeños huecos que comienzo a ver en el piso. 

Tiempo

El paso del tiempo por nuestra condición orgánica es lo que entendemos por "vejez", cada uno por sí mismo está incapacitado para atravesar el tiempo más allá de lo que esa misma condición nos ofrece. Las huellas de otros hombres son las que nos permiten entender que la única forma de romper esa barrera de tiempo se halla en la comunión generacional.

Angustia

Por suerte siempre hay viajeros en el camino (me digo en silencio), sus bultos y mochilas retacadas los delatan. Espero que se dirijan a la salida correcta y puedan así conducirme, sin saberlo, a mi destino. 

La gente nunca cesa de moverse. ¿Quién es el malo? ¿Quién? Me pregunto mientras veo, o trato de ver todos los rostros. ¿Usted señora? no, usted se ve muy fatigada y demasiado arreglada como para serlo. 

¿Qué hay de ti? no, demasiado joven y acaramelado, mira esos zapatos, y la playera de su banda favorita de rock, ese corte de cabello es únicamente un motivo más y ese rostro de efusiva impaciencia por ver a una mujer (o a un hombre) no da lugar a otra cosa, es primavera. 

¿Tú? ¿Serás tú? ¿La que cabecea en su asiento? ¿Será el hombre que se acuesta sobre los vidrios? No, lo dudo.
Aquí no hay 'malos', aquí no pasa nada, o mejor dicho, aquí pasa nada.

Texto 4 - La angustia es un sentimiento fundamental que nos pone en contacto con el propio ser del mundo, y no con ningún ente en particular.

"Aquello delante de lo cual hay angustia, es el 'ser en el mundo' en cuanto tal. ¿Cómo se distingue fenoménicamente aquello delante de lo cual se angustia la angustia de aquello delante de lo cual se atemoriza el temor? Aquello delante de lo cual se angustia la angustia no es ningún ente intramundano.(...) El 'delante de qué' de la angustia es absolutamente indeterminado.(...) Lo que caracteriza el 'delante de qué' de la angustia 'no sabe' qué es aquello delante de lo cual se angustia.

(...) el 'delante de qué' de la angustia es el mundo en cuanto tal. La absoluta insignificatividad que se denuncia en el 'nada' y en el 'en ninguna parte' no significa ausencia del mundo, sino que quiere decir que los entes intramundanos carecen tan absolutamente en sí mismos de importancia, que únicamente gracias a esta insignificatividad de lo intramundano se impone el mundo en su mundanidad.(...) Pasada la angustia, suele decir el habla cotidiana: "No era realmente nada"

Heidegger hubiera sido más claro de haber sido poeta, pero seguramente no tuvo el talento para ello.

Cuarto de hotel

HOTEL ROM
Llevo tres días viviendo aquí. Elsa me ha advertido lo que Alejandro ya sospechaba. Carmen y Rafael gustan de entrometerse en las vidas ajenas. ¿Cómo he hecho para caer aquí? En realidad nada malo ha ocurrido aún. Elsa me recordó anoche a una mujer a quien soñé de -esa manera- en la que he vuelto a soñar desde que llegué a esta ciudad, hace dieciocho días.

…no me importa que tengas la edad de mi hermano menor, y hacer amistad con él es magnífico ya lo has de haber notado. Los conciertos tampoco son malos, es solo quizá que yo no he podido obtener cierta estabilidad digestiva aún. Hace un rato estuve molesto contigo, estabas a mi lado y lo agradezco, tan amable como siempre, pero algo traías guardado y te comportabas extraña, incluso parecías más servicial de lo habitual. Lo verdaderamente amargo para mi es saber que besabas a alguien más. Ya ha dejado de importarme tu ex novio en cierta medida, o mejor dicho ha dejado de afectar mis pensamientos porque él nunca me importo de verdad. Se que también lo viste, en el mismo lugar donde besabas a ese desconocido y ¿sabes cual es el único problema de todo eso? Que también reconozco esa parte en mí. No es un mal sitio, es bastante entretenido y satisfactorio hasta cierto punto. Me has hecho pensar en esas otras posibilidades que siempre, no sé por qué, cualquiera, en distintos niveles, puede encontrar. Tanto así que he tenido un sueño erótico con una desconocida y no me ha bastado. 

Eso es todo por el momento, hoy Elsa me acompañará a buscar un mejor lugar para vivir, sin las restricciones de Rafael y Carmen; sin su estúpido reglamento, que aunque menos irracional que el del viejo ese del callejón llamado Sergio, no deja de afectar ese estilo de vida del que tanto tú como yo gustamos. Ah! ¿Es que no te he contado verdad? Anoche que llegue del trabajo Elsa estaba cenando y me quede a platicar con ella un buen rato. ¡Me contó lo entrometidos que son estos viejos! Me narró algunas de las aventuras que ha vivido en esta casa durante siete meses que lleva aquí rentando y claro, como ya se va pues no le importa. Que gracia me causa.

El lunes próximo es mi “Enterprise final test” quizá para entonces ya estés de vuelta, no me auguro las mejores calificaciones, solo seré sincero porque como tú sabes ya, las finanzas me tienen algo fuera de contexto pero por ahora debo sobrevivir de alguna manera. Me he preguntado si me bastará con escribir pues lo prefiero a gastar mis palabras al aire ahora que estás de vacaciones y no puedes escucharme… 

Lo de HOTEL ROM es porque definitivamente desde que vivo aquí en este cuarto, de esta casa, no he podido dejar de pensar que estoy en un hotel.

El traje del emperador

La individualidad física de una moneda es lo más improbable en nuestro sistema.

¿A donde se irán los cinco pesos que he depositado en ese teléfono público, con el cual ni siquiera pude comunicarme con mi madre?

¿Cómo obtuve exactamente esa moneda?, ¿Quien recibirá exactamente esa moneda?

El signo o simbolo que representa al dinero en forma de moneda es quizá del 90% su único valor.

Un 9%  extra podría atribuirlo a los signos o símbolos que representa lo que está grabado sobre ambas caras de cada moneda individual.

El 1% restante simboliza nada del todo humano. El peso físico de la moneda es lo que realmente vale como entidad existente dentro de la realidad (con lo cual podemos quebrar un cristal por ejemplo), su forma y color están atados básicamente al material del cual se compone, lo cual también habla de su origen natural pero modificado para su uso humano extraído totalmente de su lugar de origen natural.

En cierto momento y sin saberlo, cada uno de nosotros firmó un contrato afirmando que daríamos prioridad de importancia a un juego parecido al cuento aquel del traje invisible del emperador.

Metáfora católica.

Un hueco, una carencia.
No hay respuesta… no hay respuesta.
Basta… "eso debí haber pensado antes de haber nacido…" irónico.
Hummel Concertante hecho bossa-nova, increíble.

En casa no pasa el tiempo
El tiempo pasa…
La vida pasa, ligera.
¿Hasta que punto se detendrá? ¿Hasta que punto se detendrá para mi?

Después de mi muerte el mundo no se detendrá. La vida seguirá henchida de sí y la muerte hará su contratiempo. En mi, no habrá más música, no habrá más color, se perderá la forma y un aroma será la peste, no habrá más aliento.

Jesee propone la guerra.
La lucha.
Los beneficios se acaban.
La vida no parecía tan miserable.

Creo en mí, en mi sonido, en mis ojos, en mi movimiento y en mi muerte, en este momento y en las telarañas de mi memoria.

Mí, mío mía míos… Tú, tuya tuyo tuyos… yo, tú él nosotros ustedes ellos…

Uno, ninguno, cien mil…

No es tan descabellada la imagen esa de quien llora chorros de sangre, es tan solo, como tantas cosas en la vida, una metáfora de sí misma, una metáfora, permítaseme decir: Católica.