Vida Eterna

A fin de cuentas siempre quedo solo, solo, solo...
Me agradan, me dan risa, podrían hacerme llorar, me recuerdan a mí mismo. 

Quizá de verdad existieron aquellos seres en cierto tiempo, y se dieron cuenta que la existencia era y sería lo mismo si vivíamos 50 o 550 años, tarde o temprano habríamos de renunciar a la vida. 
  
Soy todo y nada al mismo tiempo

-¡Nada de Vampiros! ¡Los católicos son los extraterrestres!- dice Patricio en su casa, bastante enojado porque nada pasó en la dichosa fecha maya del fin del mundo. En realidad muy pocas veces ocurre algo que no queramos que ocurra en nuestras vidas.

Un abuelo me contó que tuvo un infarto el octubre pasado. Quizá es debido a eso que he sentido ese pequeño desencanto de la vida, como si la fuerza de los mayores nos llegara por inercia y a la vez, su fluctuar nos afectara. ¿A caso alguno falló en encontrar una fuente de la vida, si no perpetua, durable? ¿A caso alguno de nosotros la encontrará?